miércoles, 25 de junio de 2014

Nada

Cuando te has rendido en todas las batallas. Cuando no hablas con el corazón, porque ya no tienes. Cuando luchas como un diente de león, a merced del viento, bañado en las mareas, hundiéndose lentamente. Cuando las pilas de tu contador se han apagado, cuando no le queda arena a tu reloj. ¿Qué puedes hacer?

Donde la humildad se confunde con la desidia, y la desidia se casa con la resignación. Es en ese mar sin agua donde es más fácil perderte.

Si no hay nada por lo que luchar, o si no quieres luchar por nada. Cuando hay destellos de ilusión, que son espejismos en un desierto demasiado largo para quererlo recorrer. Cuando el laberinto de la vida parece no tener fin, y te lleva continuamente a pasillos sin salida.

Cuando no queda nada, en definitiva. Nada queda. Nada puedes hacer.

martes, 17 de junio de 2014

Actividad

No esperar nada de nada, ni de nadie, cuando tienes un plan, un proyecto, un negocio o trabajo.

Esta política, tan sencilla, permite centrarte en la actividad que estás realizando, aparta tu dependencia del resultado, y por tanto, reduce tu ansiedad y aumenta la concentración y precisión en la propia actividad que realizas.

No significa que pierdas la ilusión en lo que está por venir, sino que simplemente la ilusión y el interés nacen de forma inherente a la actividad que realizas. De otro modo, la ilusión es provocada artificialmente por tí o por un tercero. En definitiva, la ilusión es hacer el camino, no llegar a la meta.


sábado, 14 de junio de 2014

Creatividad

Todos los días, incluso los más someros, leves e insustanciales, encierran una lección que el viviente asiduo puede coger. En este caso, a día de hoy, he aprendido que, dado que nuestro entorno y sistema actual vive de una lógica alternante producción-consumo, es cada día más evidente su abocamiento al fracaso.

Sea como fuere, uno de los efectos de las ruedas del sistema sobre el individuo, sin duda alguna, es el sesgo de su creatividad, el aplastamiento y aridez de la misma por la cotidianidad de los días, la rutina, y la falta de estímulos lanzados de tal forma que, de seguir la corriente generalista, el individuo termina por ser un definitivo miembro más del rebaño.

Así las cosas, a falta de creatividad, y sin la gasolina de la motivación, el individuo se sume en la depresión de su propia inutilidad, la ausencia de sentido de su existencia, y por ende, una tristeza orgánica que lo lleva, poco a poco, a caer por la duna de su propia desintegración.

Por ello, si uno no está centrado en este aspecto, potenciando su motivación y creatividad, termina siendo un hombre masa, cegado por los balidos del rebaño y buscando su propia comodidad dentro del grupo en base a los símbolos colectivos que más se acerquen a su escala de valores.

Esto he podido aprender. La motivación, la creatividad y el pensamiento lógico son obligaciones del individuo que quiere mantener sana y útil su propia forma de vida.